Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- El rey Felipe VI de España reconoció este lunes que durante la conquista y colonización de América hubo “mucho abuso” y “controversias morales y éticas”, un gesto que fue valorado positivamente por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, como señal de un deshielo en las relaciones bilaterales. Las declaraciones del monarca se produjeron durante una visita al Museo Nacional Arqueológico de Madrid, donde señaló que “hay cosas que cuando las estudiamos… no pueden hacernos sentir orgullosos”.
La presidenta Sheinbaum acogió con satisfacción el reconocimiento real, destacando que este gesto representa un cambio significativo respecto a la postura española de hace varios años, cuando una carta del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador solicitando una disculpa formal “ni siquiera fue reconocida”. La mandataria mexicana subrayó que este acercamiento se produce en un contexto de mejora de las relaciones entre ambos países.
El reconocimiento del monarca español marca un punto de inflexión en la narrativa oficial sobre la Conquista, rompiendo lo que algunas fuentes describen como “un bloque de silencio de siglos”. Sin embargo, la declaración ha generado críticas dentro de España, particularmente del partido Vox, que se ha opuesto a esta reinterpretación histórica.
Este acercamiento diplomático se enmarca en un proceso de distensión que comenzó en 2023, cuando España inició una serie de gestos hacia México, incluyendo la concesión de premios Princesa de Asturias a instituciones y personalidades mexicanas. Las relaciones bilaterales habían experimentado tensiones desde 2019, luego de que López Obrador exigiera una disculpa formal por los abusos cometidos durante la colonización.
Analistas internacionales consideran que este reconocimiento parcial por parte de la corona española podría abrir la puerta a un nuevo capítulo en las relaciones entre México y España, aunque señalan que persisten diferencias en la interpretación histórica de los eventos de la Conquista. El gesto del rey Felipe VI es visto como un intento de sanar heridas históricas mientras se mantienen los lazos económicos y culturales entre ambas naciones.