Por Redacción
Ciudad de Mexico, 07 de agosto de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que su gobierno mantiene abierta la posibilidad de explotar gas natural no convencional en México mediante técnicas de fracturación hidráulica (fracking), siempre que existan condiciones científicas, ambientales y sociales que lo permitan. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria rechazó haber prometido una prohibición absoluta del fracking durante su campaña de 2024, argumentando que el objetivo de su administración es garantizar la soberanía energética con el menor impacto ambiental posible.
“Nunca lo dije en campaña como tal; lo que hemos planteado siempre es que buscamos la soberanía energética garantizando los mínimos impactos ambientales y la justicia social”, afirmó Sheinbaum. Esta postura contrasta con el compromiso número 87 que asumió el 1 de marzo de 2024, al presentar sus 100 compromisos para el Segundo Piso de la Transformación, en el cual aseguró que no habría este tipo de explotación y respaldó una propuesta de reforma constitucional impulsada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador para prohibir la técnica.
La decisión de evaluar nuevamente la viabilidad del fracking surge tras las recomendaciones de un grupo de 54 científicos convocado por la propia presidenta. Los expertos concluyeron que es posible utilizar esta técnica en Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas para extraer gas natural y reducir la dependencia que se tiene de Estados Unidos. Sheinbaum reveló que el 70 por ciento del gas que consume México ya es gas no convencional importado de ese país, combustible que también abastece una parte importante de la generación de electricidad nacional.
Según los hallazgos presentados, se recomendó no realizar actividades de extracción en la cuenca de Tampico-Mizantla, decisión que la presidenta precisó será formalizada mediante un decreto. En contraste, se debe seguir con la evaluación para conocer la viabilidad de extraer gas con técnicas no convencionales en la cuenca Sabinas-Burro-Picachos, que abarca Nuevo León y Coahuila, así como en Burgos, en el noreste de Tamaulipas.
Para llevar a cabo la fractura hidráulica, el grupo de expertos estableció una serie de requisitos estrictos. José Antonio Hernández Espriú, investigador de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, aseveró que “de ninguna manera se debe utilizar agua dulce para la perforación, porque está comprometida para el consumo poblacional, sino que debe ser salada de la que se encuentra en las profundidades del subsuelo”. Además, se debe consultar a las poblaciones de los estados involucrados, minimizar los efectos de la perforación de pozos, garantizar la preservación de los acuíferos y realizar planes dinámicos sobre los impactos en la población y de reciclaje.
Sheinbaum enfatizó que antes de impulsar el gas no convencional, el Gobierno federal dará prioridad al desarrollo de energías renovables, al uso eficiente de la energía y a la explotación de yacimientos convencionales. Respecto a las nuevas evaluaciones, la presidenta señaló: “Primero que nada hay que ver si hay agua salada en el subsuelo, antes que cualquier cosa, y ver la factibilidad incluso de que en efecto hay gas; mientras eso no ocurra, no podemos decir si seguimos avanzando”. Las conclusiones de los 54 científicos servirán como punto de partida para abrir el debate sobre la soberanía energética.