La Paz, 01 de julio de 2026.- El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) anunció el fin del paro estatal en Baja California Sur tras 23 días de suspensión de actividades. El secretario general del SNTE en la entidad, Elmuth Castillo Sandoval, aseguró que ya había avances suficientes para decretar el regreso a las aulas.
Mediante un comunicado, la Sección 3 del sindicato informó que “derivado de los avances alcanzados en las mesas de diálogo y negociación sostenidas con las autoridades correspondientes, el Comité Ejecutivo Seccional ha determinado convocar a todas y todos los trabajadores de la educación a la reincorporación regular a las actividades escolares a partir del miércoles 24 de junio de 2026”.
Entre los resultados de la negociación se logró la confirmación de la contratación de 12 médicos y 12 enfermeras para el ISSSTE en los municipios de Comondú, Loreto y Mulegé. Asimismo, se prometió la compra de dos ambulancias, una para la región de Bahía Tortugas-Bahía Asunción y otra para Ciudad Insurgentes, además de un compromiso para ampliar la capacidad hospitalaria del ISSSTE en La Paz.
En materia de infraestructura futura, se obtuvo un compromiso para iniciar gestiones con el fin de incluir en el presupuesto 2027-2028 la construcción de una clínica hospital para Mulegé. También se estableció que en las próximas semanas iniciarán los trabajos de mejoramiento de la farmacia del ISSSTE en La Paz.
En cuanto a prestaciones económicas, se logró un aumento de 4 mil pesos para el bono de los jubilados, el cual llegará a 12 mil pesos a partir de 2027. También se consiguió un incremento del 20 por ciento en una nueva prestación relativa al bono de ‘Vida Cara’, que será de aproximadamente 200 pesos; cabe señalar que las y los docentes exigían que este bono subiera un 100 por ciento.
No obstante, no hay ningún compromiso para eliminar la figura del ‘doble patrón’, que obliga al magisterio a presentar una declaración anual ante el SAT. Esto genera inconformidad en sectores del gremio que consideran que no hubo avances sustanciales en sus demandas más importantes, contradiciendo la postura del líder sindical sobre la suficiencia de los acuerdos.
El levantamiento del paro ocurre en un contexto de tensión, dado que el gobernador de Baja California Sur, Víctor Castro Cosío, había amagado con posibles sanciones administrativas contra los trabajadores en huelga.