Ciudad De México, 29 de marzo de 2026.- La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó el 27 de marzo de 2026 el fallecimiento de un ciudadano mexicano bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el Centro de Procesamiento de Adelanto, California. Con este caso, suman 14 los connacionales muertos en instalaciones de esa agencia federal estadounidense desde el inicio del segundo periodo presidencial de Donald Trump.
Según información de la Cancillería mexicana, el connacional fue trasladado a un hospital en Victorville, California, donde murió. Hasta el momento, la causa oficial del fallecimiento no ha sido determinada. El Consulado de México en San Bernardino recibió la notificación de las autoridades del centro y activó el protocolo consular establecido, estableciendo contacto con los familiares del connacional.
La SRE expresó que agotará todas las instancias legales y diplomáticas para visibilizar la problemática y atender este caso. Además, demandó una revisión inmediata del centro de Adelanto por las “graves omisiones y evidentes deficiencias en la prestación de atención médica” a las personas bajo su custodia.
La organización californiana KFF registró que al menos 46 personas han fallecido en centros de detención del ICE desde el inicio de la segunda administración Trump, en enero de 2025, hasta mediados de marzo. Según dicha organización, el número de muertes bajo custodia en 2025 superó el máximo registrado en más de 20 años.
En otro developments relacionado, una jueza federal ordenó este viernes al ICE que permita que los migrantes detenidos en el centro de detención ‘Alligator Alcatraz’ en Florida accedan a abogados. La’ordena’ federal Sheri Polster Chappell exigió a la agencia migratoria que publique información sobre cómo los abogados pueden contactar a los detenidos.
La orden responde a una demanda de organizaciones como la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU) y Sanctuary of the South, que han denunciado violaciones al debido proceso en ese centro, que se ha convertido en emblema de la política migratoria del presidente Trump tras casi un año de operación.