Ciudad De México, 09 de abril de 2026.- La tregua temporal de dos semanas acordada entre Estados Unidos e Irán la madrugada del miércoles enfrenta obstáculos críticos, marcada por una interrupción total del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y desacuerdos sobre el alcance del alto el fuego en Líbano. Aunque el crudo de referencia estadounidense (WTI) se desplomó un 16,4 % y el Brent bajó un 13,3 % el miércoles tras el anuncio, la situación en terreno sugiere que la estabilidad dista de estar asegurada.
Irán informó que el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz sufrió una interrupción total tras las agresiones militares de Israel contra Líbano, dejando varados al menos a 230 buques cargados de petróleo. Datos de Kpler indican que el miércoles solo cruzaron cinco buques por el estrecho, ninguno petrolero o metanero, mientras que hasta media tarde de este jueves 9 de abril habían pasado apenas tres unidades: un granelero y dos con petróleo. Una fuente oficial iraní confirmó a la agencia TASS que limitará los cruces a un máximo de 15 por día durante las dos semanas de la tregua.
Existe una contradicción evidente sobre si Líbano está incluido en el acuerdo. El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, insistió en que “Líbano y todo el Eje de la Resistencia, como aliados de Irán, forman parte indisoluble del alto el fuego”, advirtiendo que las violaciones tendrán fuertes respuestas. Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, instruyó a su gabinete para iniciar diálogos directos con el gobierno libanés lo antes posible, buscando el desarme de la organización Hezbolá, en medio de una ofensiva armada que impacta a la población civil y que ha dejado más de mil 700 muertos en territorio libanés desde marzo.
El subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, declaró que están tratando de lograr un alto al fuego duradero y efectivo, aunque admitió dificultades: “Ha resultado un poco más difícil en los detalles, en cuanto a hasta dónde se extiende, a quién cubre y qué operaciones abarca”. Landau aseguró que Estados Unidos “ha logrado, en términos generales, los objetivos militares” de la ofensiva iniciada el 28 de febrero, conflicto que hasta ahora ha causado la muerte de al menos trece soldados estadounidenses.
Mientras tanto, la Comisión de Investigación de la ONU para Palestina expresó su preocupación por actos genocidas en Gaza, donde al menos 200 personas han muerto por ataques israelíes desde el inicio de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, sumado a otros 22 asesinatos en Cisjordania. La comisión señaló que “la situación general en Gaza sigue siendo grave tras el supuesto alto el fuego de octubre de 2025, con palestinos que viven con acceso limitado a atención médica, alimentos o refugios adecuados”.
En el frente interno israelí, Netanyahu criticó al Tribunal Supremo por permitir una protesta antiguerra en Tel Aviv el sábado 4 de abril, afirmando: “Increíble. Mientras que a los judíos se les prohíbe rezar en el Muro de las Lamentaciones durante la festividad, el Tribunal Supremo aprobó una protesta de izquierda”. Aunque el Ejército y la Policía autorizaron hasta 150 participantes, la manifestación congregó a un millar de personas, resultando en la detención de al menos 10 individuos y su dispersión por la fuerza.
El precio medio de la gasolina regular en Estados Unidos ascendió a 4,17 dólares por galón, acumulando un incremento de 1,18 dólares (40 %) desde el inicio del conflicto. Pakistán urgió a Israel a detener de manera inmediata su agresión militar contra el Líbano, mientras la oficina del presidente libanés, Joseph Aoun, evitó confirmar el inicio de los diálogos propuestos por Netanyahu.