Ciudad De México, 01 de abril de 2026.- Donald Trump condicionó la consideración de un alto al fuego con Irán a que el Estrecho de Ormuz esté “abierto, libre y despejado”. El presidente de Estados Unidos afirmó que el nuevo líder iraní le solicitó el cese de hostilidades, aunque reportes indican que Teherán ha desmentido dicho anuncio. Hasta que se cumpla la condición sobre el estrecho, Trump declaró que Estados Unidos continúa bombardeando a Irán.
“El nuevo presidente del régimen iraní, mucho menos radicalizado y mucho más inteligente que sus predecesores, ¡acaba de pedir un alto el fuego a los Estados Unidos de América! Lo consideraremos cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado”, dijo Trump. Respecto a las operaciones militares actuales, sentenció: “Hasta entonces, ¡estamos bombardeando a Irán hasta la aniquilación o, como dicen, de vuelta a la Edad de Piedra!”.
Ante el cierre de la vía marítima, Trump instó a países afectados, como el Reino Unido, a comprar combustible a Estados Unidos y a “armarse de valor” para tomar el control del Estrecho por sí mismos. Asimismo, el mandatario prevé retirarse de Irán en dos o tres semanas, tiempo en el que considera que la guerra terminará. En relación con la Alianza Atlántica, Trump definió a la OTAN como un “tigre de papel” y no descartó retirar a su país de la organización, postura que fue respaldada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien anunció una reexaminación de la relación tras el conflicto.
Por otra parte, China y Pakistán presentaron una iniciativa de cinco puntos para poner fin a la guerra. El plan, anunciado tras una reunión entre los cancilleres Wang Yi e Ishaq Dar, establece el cese inmediato de hostilidades, el inicio de conversaciones de paz, la suspensión de ataques a infraestructuras críticas y el restablecimiento del paso seguro por Ormuz. El quinto punto propone un acuerdo marco basado en la Carta de la ONU. Pakistán se ofreció para acoger las conversaciones entre Washington y Teherán.
En paralelo, el Reino Unido acogerá antes del fin de semana un encuentro con 35 naciones presidido por la ministra de Exteriores, Yvette Cooper, con el objetivo de reanudar el tráfico marítimo y garantizar la seguridad de las tripulaciones. España confirmó que no participará en dicha reunión. Mientras tanto, China desarrolla un proyecto para construir un puerto en Pakistán conectado directamente con Irán y territorio chino, con el fin de evitar por completo la dependencia del Estrecho de Ormuz.