Washington D.C., 10 de junio de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso en duda la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) durante una rueda de prensa realizada este miércoles en la Casa Blanca. El mandatario declaró que podría no extender el pacto comercial, argumentando que actualmente a Estados Unidos le va mejor sin las obligaciones del acuerdo.
“No sé si voy a renovarlo porque, para ser sincero, a Estados Unidos le va mucho mejor”, afirmó Trump. El presidente estadounidense enfatizó una postura de autosuficiencia respecto a sus vecinos del norte: “No necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México, pero ellos necesitan todo lo que tenemos nosotros, y tienen que tratarnos mejor”.
Trump detalló que su administración no requiere productos específicos como automóviles, madera o energía de estos países. Asimismo, vinculó sus dudas sobre el tratado con temas de seguridad, señalando: “Odio decirle esto a México, pero ahora estamos concentrados en las drogas que entran por tierra”. Según el mandatario, el flujo de narcóticos por mar ha disminuido un 97 por ciento, aunque reconoció que “muchas drogas estaban entrando por mar” anteriormente.
Por su parte, el gobierno mexicano denunció una desigualdad en las condiciones comerciales actuales. La Secretaría de Economía reveló que los automóviles fabricados en México enfrentan aranceles promedio de 18.75% al exportar a Estados Unidos. Esta tasa es superior a la que pagan competidores asiáticos como Corea del Sur y Japón, cuyos vehículos ingresan con un gravamen de 15%.
Ante la incertidumbre, una delegación mexicana encabezada por Marcelo Luis Ebrard Casaubón, titular de la Secretaría de Economía, viajará a Washington del 15 al 18 de junio para sostener una segunda ronda de negociaciones formales. El plazo oficial para la revisión del T-MEC vence el 1 de julio de 2026; si los tres países acuerdan renovarlo antes de esa fecha, el pacto se extendería automáticamente por otros 16 años.
Ebrard Casaubón explicó la urgencia de las conversaciones previas al vencimiento: “Lo que estamos haciendo es trabajar preparatoriamente con estas conversaciones y no esperarnos a después del 1 de julio para iniciar el trabajo. Eso fue lo que nos pidió la Presidenta y se acordó con Estados Unidos”. Mientras tanto, Washington ha dado señales de que no busca una renovación automática, sino modificaciones importantes, especialmente en el sector automotriz.