Pekín, 27 de marzo de 2026.- Los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de China, Xi Jinping, acordaron reagendar su reunión bilateral, la cual queda fijada para los días 14 y 15 de mayo de 2026. El anuncio confirma el aplazamiento del encuentro que estaba programado inicialmente entre el 31 de marzo y el 3 de abril, debido a la escalada del conflicto armado que involucra a Estados Unidos e Israel contra Irán desde el pasado 28 de febrero.
La decisión de mover la fecha fue comunicada tras declaraciones de la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien confirmó el cambio en la agenda ejecutiva. Por su parte, el gobierno de China emitió un comunicado oficial alineado con la nueva calendarización, aunque no detalló las condiciones específicas bajo las cuales se llevará a cabo la visita recíproca de Xi Jinping a la Casa Blanca, dato que permanece pendiente de confirmación explícita.
Este reajuste diplomático ocurre en un contexto de alta volatilidad geopolítica, marcado por la denominada ‘Operación Furia Épica’ y el consecuente cierre del estrecho de Ormuz, lo que ha generado presión crítica sobre las rutas energéticas globales. La última vez que ambos mandatarios sostuvieron un encuentro presencial fue en octubre de 2025, durante una cumbre realizada en Corea del Sur.
De acuerdo con la información disponible, la agenda de la próxima reunión en mayo se centrará en abordar la rivalidad económica entre ambas potencias, así como la imposición de aranceles y temas de seguridad global. Sin embargo, los detalles específicos sobre los puntos a tratar más allá de estas líneas generales no han sido difundidos oficialmente por ninguna de las dos partes.
Hasta el momento, ni Donald Trump ni Xi Jinping han emitido declaraciones directas en redes sociales o conferencias de prensa que amplíen los motivos del reagendamiento más allá de lo expuesto por sus equipos de comunicación. La incertidumbre sobre la hora exacta del anuncio formal y la falta de una hoja de ruta detallada mantienen la expectativa sobre cómo evolucionará el diálogo entre Washington y Pekín ante la crisis en Medio Oriente.