Por Redacción
Ciudad De México, 23 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció el desmantelamiento de la mayoría de las empresas filiales de Petróleos Mexicanos (Pemex), con el objetivo de combatir la opacidad y reducir los riesgos de corrupción en el sector energético. Durante el anuncio realizado en la capital del país, el gobierno federal informó que únicamente se mantendrán dos filiales operando, aunque no se especificó el número total exacto de las que serán eliminadas ni sus nombres concretos.
Esta decisión se enmarca dentro de la reforma energética impulsada por la administración actual, la cual tiene como propósito consolidar a Pemex como una sola entidad bajo estricto control público. Según el comunicado gubernamental, las filiales existentes permitían anteriormente contrataciones fuera de los mecanismos tradicionales de supervisión, lo que generaba vulnerabilidades en la gestión de recursos. La medida busca implementar reglas de transparencia más rigurosas en todas las operaciones de la petrolera.
Entre los involucrados en este proceso de restructuración se mencionan entidades como PMI Comercio Internacional y Fertinal, sin que el anuncio oficial confirmara si estas serán parte de las dos subsidiarias que continuarán activas o si serán sujetas a los procesos de cierre. La investigación señala que existen detalles pendientes por revelar, incluyendo el cronograma detallado para la eliminación de las empresas y los impactos financieros y operativos estimados de esta reorganización.
El gobierno federal destacó que el cierre de estas filiales requerirá llevar a cabo los procesos legales necesarios para disolver las entidades de manera ordenada. No se proporcionaron cifras específicas sobre el monto de ahorro esperado o las implicaciones laborales directas, enfocando el mensaje en la necesidad de limpiar la estructura corporativa de la petrolera estatal.
La estrategia responde a la política de austeridad y combate a la corrupción promovida por el ejecutivo, buscando que todas las contrataciones y operaciones de Pemex se realicen bajo los mecanismos de vigilancia establecidos. Con esta acción, la administración de Sheinbaum Pardo pretende fortalecer la gobernanza de la empresa productiva del Estado, eliminando estructuras que facilitaban prácticas discrecionales.
Se espera que en los próximos días se difunda mayor información respecto a la lista definitiva de las filiales que cesarán operaciones y el calendario de ejecución. Mientras tanto, la medida marca un cambio significativo en la arquitectura corporativa de la mayor empresa de México, alineándose con los principios de transparencia que el gobierno ha establecido como prioritarios para el sector energético.