Ciudad De México, 25 de marzo de 2026.- Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos del Senado aprobaron el martes el dictamen de la reforma electoral conocida como Plan B, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, con 24 votos a favor y 11 en contra. El documento, que modifica artículos constitucionales para incluir la revocación de mandato y limitar regidurías, fue turnado a la mesa directiva para su lectura y está programado para votación en el Pleno este miércoles, aunque la coalición oficialista carece aún de los votos del Partido del Trabajo (PT) para alcanzar la mayoría calificada requerida.

En la Comisión de Puntos Constitucionales, la propuesta obtuvo 11 votos a favor (nueve de Morena y dos del PVEM) y cinco en contra (tres del PAN, uno del PRI y uno de Movimiento Ciudadano). Por su parte, en la Comisión de Estudios Legislativos se registraron 13 votos a favor (12 de Morena y uno del PVEM) y seis en contra (tres del PAN, dos del PRI y uno de MC). Los senadores del PT, Lizeth Sánchez y Alejandro González, no estuvieron presentes en ninguna de las dos sesiones, lo que refleja la tensión interna en la alianza gobernante respecto a los tiempos de la consulta de revocación.

El dictamen modificado elimina el mínimo de siete regidores por municipio propuesto originalmente por el Ejecutivo, estableciendo únicamente un techo de 15, y corrige aspectos de técnica legislativa para garantizar la igualdad sustantiva. Asimismo, contempla una reducción gradual del 15% en el presupuesto del Senado y establece que los funcionarios del Instituto Nacional Electoral (INE) no podrán percibir ingresos superiores a los de la presidenta de la República. La oposición parlamentaria votó en contra argumentando que la posibilidad de que la presidenta promueva el voto a su favor durante la revocación convierte el proceso en un acto de propaganda gubernamental.

Para la aprobación definitiva en el Pleno se requieren 86 votos de los 128 senadores que integran la Cámara Alta. Con la ausencia de los nueve legisladores del PT, la bancada de Morena (67 senadores) y el PVEM (14) no alcanza por sí sola la mayoría calificada. Al término de la sesión en comisiones, la vicecoordinadora petista Geovanna Bañuelos dejó abierta la posibilidad de que su fracción se sume durante la votación en el Pleno, aunque persisten las dudas sobre la unidad de la coalición tras declaraciones contradictorias sobre alianzas externas.

La discusión del Plan B surge tras el fracaso del Plan A en la Cámara de Diputados el 13 de marzo, donde no se logró la mayoría necesaria. El punto más controversial de la nueva propuesta es la posibilidad de realizar la consulta de revocación de mandato en 2027, coincidiendo con las elecciones intermedias, escenario que sectores del PT consideran que otorgaría una ventaja política a Morena. Mientras el coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, ha mostrado imágenes con líderes del PT y PVEM afirmando que la coalición seguirá unida, fuentes internas del partido aliado sugieren búsquedas de otras alianzas.

El dictamen aprobado incluye también límites a los gastos de regidurías y congresos locales, medida que los senadores de oposición cuestionaron por considerar que viola la autonomía de los estados al ordenar ajustes presupuestarios. Morena respondió que los ahorros generados permanecerán en el patrimonio de cada municipio para ser destinados a obras de infraestructura. La sesión en el Pleno del Senado está convocada para este miércoles, donde se definirá si el PT se integra a la votación o si la reforma electoral requiere de nuevas negociaciones para su promulgación.

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