Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- A menos de tres meses para el inicio de la Copa del Mundo FIFA 2026, el gobierno mexicano intensificó los preparativos logísticos y de seguridad en la capital y el Estado de México, combinando el despliegue de fuerzas policiales especializadas con programas sociales dirigidos a la juventud. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo supervisa los avances junto a titulares de seguridad y trabajo, en un contexto donde aún se definen los últimos clasificados que acompañarán a la Selección Mexicana en la fase de grupos.
Como parte del reforzamiento de la vigilancia, la Policía Bancaria e Industrial (PBI), dependiente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), incorporó cuatro nuevos binomios caninos a su operativo. Estas unidades se suman a las estrategias de prevención del delito diseñadas específicamente para resguardar a aficionados e instalaciones durante el torneo, que se celebrará de manera conjunta entre México, Estados Unidos y Canadá.
En el ámbito social, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), encabezada por Marath Bolaños, puso en marcha el programa ‘Jóvenes Embajadores’. La iniciativa tiene como objetivo reclutar a 5 mil jóvenes de entre 18 y 29 años para brindar apoyo logístico durante el evento. Los participantes recibirán un apoyo mensual equivalente a un salario mínimo, cifra que en 2025 superaba los 8 mil pesos, buscando integrar a la población juvenil en las tareas de organización del magno evento deportivo.
Paralelamente, se activan estrategias de vinculación comunitaria en el Estado de México. La gobernadora Delfina Gómez Álvarez confirmó la realización de la Jornada de Cascaritas, la cual contará con 680 puntos de actividad distribuidos en la entidad. Por su parte, Iridia Salazar Blanco, directora general del Instituto de Deporte del Estado de México (INDEREQ), trabaja en la coordinación de estas actividades de activación física que buscan fomentar la cultura deportiva previa al arranque oficial.
La infraestructura de entretenimiento también se prepara para la afluencia masiva de espectadores. Se ha confirmado que 17 partidos del torneo serán proyectados en salas de Cinépolis, permitiendo que los aficionados sigan las competencias en un entorno cinematográfico. Esta medida complementa las transmisiones públicas previstas en estadios y plazas, ampliando el acceso al fútbol para sectores que no podrán asistir directamente a las sedes de los juegos.
En el plano deportivo, la incertidumbre persiste sobre el cuarto integrante del Grupo A de México. Faltan por definirse seis boletos disponibles, por los cuales luchan 22 selecciones a nivel global. En la ruta europea, 16 naciones compiten por cuatro lugares, aunque existe ambigüedad en los reportes sobre si el rival del Tricolor saldrá de una llave específica que incluye a Dinamarca, República Checa, Irlanda y Macedonia del Norte, o si podría enfrentarse a otros contendientes como Italia, mencionada en otros escenarios de repechaje.
El torneo, que inaugurará sus actividades el 11 de junio en el Estadio Azteca de la Ciudad de México, representa un desafío multifacético para las autoridades locales. La coordinación entre los niveles de gobierno federal y estatal es crítica para garantizar que los aspectos de seguridad, empleo temporal y activación social estén alineados con los estándares requeridos por la FIFA para una sede mundialista.
Mientras los organizadores ultiman detalles operativos, la atención del público se divide entre los anuncios de los programas gubernamentales y la expectativa por conocer el calendario definitivo y los rivales que enfrentará la Selección Mexicana en su camino por retener la titularidad de su grupo en esta edición histórica del fútbol internacional.