Ciudad De México, 25 de marzo de 2026.- El dictamen de la reforma electoral conocida como Plan B, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, fue aprobado este martes 24 de marzo en las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos del Senado, con 24 votos a favor y 11 en contra. La iniciativa, que modifica los artículos 35, 115, 116 y 134 de la Constitución para incluir la revocación de mandato y reducir regidurías municipales, fue turnada a la mesa directiva para su discusión y votación en el pleno este miércoles, donde se requiere una mayoría calificada de 86 votos para su constitucionalidad.
La votación en comisiones se logró con el apoyo de los senadores de Morena y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), mientras que los legisladores del Partido del Trabajo (PT) no estuvieron presentes en ninguna de las dos reuniones. En la Comisión de Puntos Constitucionales se registraron 11 votos a favor (nueve de Morena y dos del PVEM) y cinco en contra (tres del PAN, uno del PRI y uno de Movimiento Ciudadano). Por su parte, en Estudios Legislativos hubo 13 votos a favor (12 de Morena y uno del PVEM) y seis en contra (tres del PAN, dos del PRI y uno de MC).
El punto de mayor desacuerdo entre los aliados del oficialismo radica en la fecha propuesta para la revocación de mandato, la cual está prevista para realizarse entre el segundo y tercer año de gobierno, coincidiendo posiblemente con las elecciones intermedias de 2027. Líderes del PT han mantenido su postura de no apoyar la reforma si no se cambia esta fecha, argumentando que podría dar una ventaja electoral a la presidenta en turno. Aunque el coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, publicó un mensaje afirmando la unidad de la coalición, la ausencia petista en las comisiones refleja la tensión existente antes de la sesión del pleno.
Durante el debate, senadores de la oposición como Carolina Viggiano, del PRI, cuestionaron que la reforma permita a la persona sujeta a revocación promover el voto a su favor, calificando el proceso como un acto de propaganda gubernamental. Además, legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano argumentaron que los artículos transitorios que ordenan a los congresos locales ajustar sus presupuestos violan la autonomía de los estados. Morena respondió que los ahorros generados se destinarán al patrimonio de cada municipio para obras de infraestructura.
En paralelo al debate legislativo, surgió una contradicción dentro del Instituto Nacional Electoral (INE). Mientras la consejera presidenta Guadalupe Taddei envió un documento al Senado señalando dificultades técnicas del Plan B, siete de los 11 consejeros del organismo —incluyendo a Dania Ravel, Claudia Zavala, Jaime Rivera, Rita Bell López, Arturo Castillo, Carla Humphrey y Martín Faz— se deslindaron de dicho texto, asegurando que no fue consensuado ni representa la postura institucional del instituto.
Para la sesión de este miércoles en el pleno del Senado, la aprobación del dictamen depende críticamente de los votos del PT, ya que Morena y el PVEM por sí solos no alcanzan los 86 votos necesarios de los 128 senadores que conforman la Cámara Alta. La vicecoordinadora petista Geovanna Bañuelos dejó abierta la posibilidad de que su bancada se sume en el pleno, aunque hasta la noche anterior el partido mantenía su resistencia a la iniciativa en los términos presentados.